Tuesday, November 13, 2012

Día #52

Se muy bien que nadie lee éstas líneas. Nadie. Sin embargo hoy lo vi a lo lejos, cruzando la calle. ¿Saben? No puedo negar que se veía hermoso en esa t-shirt blanca como de costumbre, sus pantalones cortos y sus chancletas metedeos. Se veía como me encantaba verlo cuando nos encontrábamos para amarnos un poco. Al menos para amarlo yo, sin que él me amara.

Sentí un bombo en el corazón, palpité con alegría de verlo y el dolor de ser alguien más de sus conocidos. Palpité con ese dolor de ser una más en su diario vivir, sin ser alguien especial, sin ser a quien desea ver.

Quise amarlo. Quise correr a sus brazos y explicarle que todo ha sido un error.
Quise que todo fuera un error posible de explicar, pero la realidad es que ya él tomó su decisión y no soy su amor. Ya nunca más querrá besarme con ansias.

Quise tantas cosas y sobre todas, que regresara...

Hoy, el día #52 desde tu partida, Andrés, te llevo deseando la mejor de las suertes y siempre con un taco en la garganta. Con un taco al que convierto en sonrisa para no llorar. Hoy, el día #52 tengo de fondo en mi teléfono una foto de aquellas escaleras del primer día, pero vacías para recordar a diario que ya se acabó y no ilusionarme. Mi amor, el día #52, aunque desearía que quisieras estar conmigo, te juro que te deseo la mejor de las suertes, lo mejor de todos los mundos. Te deseo lo mejor y te deseo a ti. Mi amor, aunque hayas sido el peor, y lo sabes, para mí siempre serás mi licenciado, el mejor, mi abejo, mi pancho...
Hoy te digo que contigo se fueron mis ganas de amar, no soy la misma, te lo di todo para que fueras feliz. Te lo di TODO... Hoy te digo que lamento una vez más no haber sido la perfecta, la indicada, a quien ames. Lo lamento.
...Andrés me haces tanta falta, Te amo.

Tuesday, October 30, 2012

Sunday, September 30, 2012

Día #7

He dejado muchos días entre medio, porque quise sanar. Aunque no les voy a mentir, esas ganas de un beso y de un abrazo de mi flaco siguen tan vivas como siempre lo han estado. Sin embargo hoy voy aprendiendo a que no duela echarlo tanto de menos, hoy lo recuerdo con una sonrisa y con esas lágrimas que no son más que de amor, de ansias, de melancolía, pero no son todo tristeza porque mi licenciado me hizo muy feliz mientras nos amábamos. Yo aún le amo con tanto coraje que me siento explotar el pecho con tanto amor que tengo para él sin podérselo dar. Hoy vi a mi flaco, o mejor decir al flaco porque no es mi flaco, no me pertenece, lo vi en la iglesia y se veía radiante en esa camisa color vino y esos pantalones grises que siempre he amado que se los ponga. Cuando lo vi le sonreí y le dije "Hola" desde lejitos, pero que pudiera leer mis labios y no suelo jurar, pero juro que mi mundo se hizo un hilo cuando me regresó el saludo y una sonrisa. Juro que lo amé más, juro que lo amo más ahora que no está tan cerca.

   Entre todas las emociones que puedo sentir cuando lo llego a ver, existe ésta maldita melancolía, éstas ganas que siempre están de gritarle para que despierte y se de cuenta de que no existe nadie, nadie, nadie (a parte de su madre, claro está) que lo ame más, que lo desee más, que le extrañe más que yo. Entonces mi vida va por éste camino, voy dando pasos al azar mientras anhelo sus abrazos de regreso. Soy una masoquista, soy una dramática melancólica enamorada de alguien que necesita tiempo y espacio. Soy una loca, enloquecida por tanto amor. Soy quien extraña al flaco...

Nota: Donde quiera que estés, desearía poderte decir una vez más: Te amo Roberto Andrés. ♥

Una de las últimas fotos con el flaco... Salíamos tan lindos juntos...

Wednesday, September 26, 2012

Día #3

Hoy me golpeó la realidad, mi amado pronunció las palabras que más me han dolido en la vida, dijo que no volvería, que era hora de caminar por separado. Mis esperanzas han muerto, se han vuelto ceniza. Quise contener el deseo de llorar, pero hubo un temblor gigantesco en mi pecho y se derrumbó mi mundo. Y ahora ¿Qué hago con las fotos?, ¿qué con éste amor?, ¿qué con los planes que tenía?... ¿qué hago ahora con las canciones que me recuerdan a él? Se que todos dicen que debo seguir y que hay más peces en el mar, pero nadie entiende que yo quiero a mi Andrés. Estoy empezando a odiar esas citas textuales, porque una de ellas dice que si deseas algo con todo tu corazón el Universo conspirará a tu favor, pero no es cierto porqque yo deseo estar con mi licenciado y él no quiere regresar, no está, no me ama... El tercer día no fue nada más que penas y hasta aquí llega.

Monday, September 24, 2012

Día #2

No se si es el choque y el tener que aceptar que mi novio (porque para mí siempre será mi amor) ya no está tan cerca como antes, pero anoche me desvanecía en la cama pensando en su ausencia. Hoy, desperté con pocas ganas de caminar, con pocas ganas de comer, con pocas ganas de sonreír, pero con unas ganas inmensas de escuchar su voz y ver su cara y abrazarlo y sentir que todo estaría bien. Vi hoy tantas parejas hermosas que se besaban tan enamorados entre sí y los envidié, lo acepto que morí de envidia. Yo quería besar a mi Andrés, quería correr a sus brazos y decirle que lo siento, que lamento no haber sido ideal, que lamento que no haya funcionado, pero que lamento que hoy no esté.

Entre tantas cosas de éste segundo día formal sin mi licenciado, estuvo el encontrarmelo. Quise ir a saludarlo, pero las piernas me temblaban y sentí como el corazón se encogió y me ardía el pecho. Sentí que se llevaban mi esencia con el viento y que no podía respirar ya más, el oxígeno no me bastaba. Se veía hermoso, como siempre, adorable. Cuando lo ví allí parado juro que sentí que mi corazón caía echo pedazos en el suelo, quise desaparecer.

No resisto las ganas de que regrese, siempre quiero que regrese, que me tome por sorpresa y me haga suya con un beso. No resisto el anhelo que tengo por apretar sus manos y mirarlo a los ojos y decirle cuanto lo amo y cuanto lo seguiré amando. Mi Andrés ahora es sólo mi utopía favorita y siempre será mi lugar favorito para estar.

Te Amo, Andrés.

Día #1

En realidad ya son las 3:09 de la madrugada del segundo día, pero las ideas de escribir llegaron ahora, así que empezaré por contarles que éste primer día sin Andrés, estuve en la misa al lado de mi amado, pero sin tomar nuestras manos, sin besarnos con el saludo de la paz, sin mirarnos para reírnos de las cosas graciosas que decía el cura. No había llorado tanto el día anterior al primero, que fue cuando terminamos, no había llorado tanto hasta que llegó la noche y en el silencio recordaba cuando nos besamos por primera vez y él temblaba de la emoción. Hoy yo temblaba de dolor. Lo amo y se me hace absurda la idea de tener que acostumbrarme a no besar sus labios de miel, a no esperar jamás sus llamadas, a no escucharlo respirar cerca de mí. Ahora se me hace absurda la idea de respirar porque nunca imaginé que llegaría éste día. Confieso que tomé una siesta en la tarde y soñaba que me decía que queria regresar, pero fue solo un sueño... Desearía que hubiese sucedido de verdad, que quisiera volver. En éste primer día sin Andrés el aire me sabe amargo, mi almohada me tortura con desvelos y mis ojos gritan su nombre. Confieso que yo sigo enamorada como el primer día y que aquí, hoy, en mi pecho, parece invierno. Confieso que dijimos seríamos amigos, pero muero de ganas por besarle y abrazarle como antes, como cuando podía llamarlo mi licenciado. Confieso que seré su amiga, pero no decirle Te amo hará que se hinchen mis venas de dolor. Por eso lo escribiré aquí, para que salga de mi pecho sin que lo vea, pero al menos soñar que, por casualidad, lo leerá y regresará, las cortas palabras que resumen mi mundo: Andrés, te amo.